Tu poesía
 ChatChat   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegistrarseRegistrarse 
 PerfilPerfil   Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados   LoginLogin 

Recomendar <br>Tu poesía
Recomendar
Tu poesía

Aviso: Este foro se reserva el derecho de admisión.

Juan Ramón Jiménez
Ir a página 1, 2  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Poetas Célebres
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mar May 11, 2010 10:48 pm    Asunto:  Juan Ramón Jiménez Responder citando







Juan Ramón Jiménez
BIOGRAFÍA


(Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958) Poeta español. Su lírica evolucionó desde las últimas derivaciones del modernismo hacia una poesía a la vez emotiva e intelectualista. Tras cursar el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Puerto de Santa María (Cádiz), ingresó en la universidad de Sevilla para estudiar derecho, carrera que abandonó para seguir su vocación artística.

Aunque inicialmente quiso ser pintor, pronto se orientó hacia la poesía, animado por la lectura de Rubén Darío y de los escritores románticos. Sus primeras colaboraciones en la revista madrileña Vida Nueva fueron acogidas con entusiasmo por los modernistas, por lo que decidió trasladarse a Madrid en 1900 y publicar ese mismo año sus dos primeros volúmenes de versos, Ninfeas y Almas de violeta, títulos que le fueron sugeridos por Ramón del Valle-Inclán y Rubén Darío.
De carácter melancólico y depresivo, la repentina muerte de su padre le causó fuertes crisis nerviosas que lo obligaron a pasar largas temporadas en sanatorios de Burdeos y Madrid. A esta época corresponden los libros Rimas (1902), Arias tristes (1903) y Jardines lejanos (1904), que configuraron una poética impregnada de musicalidad, nostalgia y amor por la naturaleza, con metros sencillos en los que predomina el octosílabo y un ritmo fluido de inspiración modernista.

Entre 1905 y 1912 el autor vivió en su pueblo natal, entregado a la lectura y admirando la vida campesina andaluza. Este acercamiento al mundo rural se tradujo en un nuevo sentimentalismo que, sin abandonar la languidez inicial, se enriqueció con impulsos apasionados y juveniles. En los escenarios crepusculares de pálidos jardines, decadentes ensueños y estancias silenciosas, aparecieron por primera vez colores brillantes e imágenes de mujeres desnudas que tiñeron los versos de erotismo.

En este período escribió varios volúmenes: Elegías (1908-1910), Olvidanzas (1909), La soledad sonora (1911), Poemas mágicos y dolientes (1911), Melancolía (1912) y Laberinto (1913), así como el libro en prosa Platero y yo (1914), tierna elegía a un borriquillo que se convirtió en uno de sus textos más célebres. De regreso a Madrid conoció a Zenobia Camprubí, española educada en Estados Unidos, con la que se casó en Nueva York en 1916. La vitalidad y las constantes atenciones de Zenobia influyeron decisivamente en el nuevo rumbo que adoptó su trayectoria poética.

Tanto en los Sonetos espirituales (1914) como en Estío (1916) se anunciaba un cambio formal que culminó en el Diario de un poeta recién casado (1917), escrito casi en su totalidad durante la travesía del Atlántico. Según declaró el autor, el constante movimiento de las olas le transmitió la obsesión por el ritmo y lo llevó a abandonar las estructuras estróficas tradicionales, y a cultivar el verso libre. Al mismo tiempo, la ornamentación modernista desapareció en favor de un lenguaje sobrio y desnudo, que huyó de la vaguedad y aspiró a la precisión absoluta.

Muestra de ello son las composiciones de Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1923) y Belleza (1923), donde eliminó todo aquello que no tendiese a la esencia poética y a la plenitud espiritual y estética. El autor intentó llevar al ámbito de la prosa las conquistas obtenidas en sus versos y escribió la serie de retratos líricos que integraron el libro Españoles de tres mundos (1942), aparecido en su mayor parte en la revista Índice.

Paralelamente, incitado por un afán de depuración máxima, sometió su obra a una permanente revisión. Fruto de esta inquietud son las colecciones de textos Unidad (1925), Obra en marcha (1928), Sucesión (1932), Presente (1933) y Hojas sueltas (1935), que incluyeron páginas susceptibles de ser reelaboradas con posterioridad.

Tras la publicación de Cántico (1935), el estallido de la Guerra Civil interrumpió la labor creadora del poeta, que fue nombrado agregado cultural en Washington. Después de vivir en Estados Unidos y Cuba se instaló en Puerto Rico, donde enseñó en la universidad y se dedicó a retocar gran parte de su obra. A esta última época pertenecen los libros La estación total (1946), Romances de Coral Gables (1948) y Animal de fondo (1949), en los que la búsqueda de la belleza total se plasmó a través de una visión intelectualista y metafísica, en función de la cual su poesía se transformó en un "dios deseante y deseado", con conciencia de la divinidad y con manifestación inefable de lo eterno. Juan Ramón Jiménez fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1956.



Obra completa:

http://amediavoz.com/jimenez.htm

http://amediavoz.com/jimenezORO.htm




Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mar May 11, 2010 11:41 pm    Asunto:   Responder citando







Siempre tienes la rama preparada
para la rosa justa; andas alerta
siempre, el oído cálido en la puerta
de tu cuerpo, a la flecha inesperada.

Una onda no pasa de la nada,
que no se lleve de tu sombra abierta
la luz mejor. De noche, estás despierta
en tu estrella, a la vida desvelada.

Signo indeleble pones en las cosas.
luego, tornada gloria de las cumbres,
revivirás en todo lo que sellas.

Tu rosa será norma de las rosas;
tu oír, de la armonía; de las lumbres
tu pensar; tu velar, de las estrellas.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:13 am    Asunto:   Responder citando







En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
desde la dulce mañana
de aquel día éramos novios.

-El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño-.

Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas
como quien pierde un tesoro.

-Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos-.

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:16 am    Asunto:   Responder citando







¿Qué me copiaste en ti,
que cuando falta en mí
la imajen de la cima,
corro a mirarme en ti?


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:17 am    Asunto:   Responder citando







¡Allá va el olor
de la rosa!
¡Cójelo en tu sinrazón!
¡Allá va la luz
de la luna!
¡Cójela en tu plenitud!
¡Allá va el cantar
del arroyo!
¡Cójelo en tu libertad!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:18 am    Asunto:   Responder citando







No, no has muerto, no.
Renaces,
con las rosas en cada primavera.
Como la vida, tienes
tus hojas secas; tienes tu nieve, como
la vida...
Mas tu tierra,
amor, está sembrada
de profundas promesas,
que han de cumplirse aún en el mismo
olvido.
¡En vano es que no quieras!
La brisa dulce torna, un día, al alma;
una noche de estrellas,
bajas, amor, a los sentidos,
casto como la vez primera.
¡Pues eres puro, eres
eterno! A tu presencia,
vuelven por el azul, en blanco bando,
blancas palomas que creíamos muertas...
Abres la sola flor con nuevas hojas...
Doras la inmortal luz con lenguas nuevas...
¡Eres eterno, amor,
como la primavera!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:21 am    Asunto:   Responder citando







Doraba la luna el río
-¡fresco de la madrugada!-.
Por el mar venían olas
teñidas de luz de alba.

El campo débil y triste
se iba alumbrando. Quedaba
el canto roto de un grillo,
la queja oscura de un agua.

Huía el viento a su gruta,
el horror a su cabaña;
en el verde de los pinos
se iban abriendo las alas.

Las estrellas se morían,
se rasaba la montaña;
allá en el pozo del huerto
la golondrina cantaba.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:23 am    Asunto:   Responder citando







Ayer tarde,
volvía yo con las nubes
que entraban bajos rosales
(grande ternura redonda)
entre los troncos constantes.

La soledad era eterna
y el silencio inacabable.
Me detuve como un árbol
y oí hablar a los árboles.

El pájaro solo huía
de tan secreto paraje,
sólo yo podía estar
entre las rosas finales.

Yo no quería volver
en mí, por miedo de darles
disgusto de árbol distinto
a los árboles iguales.

Los árboles se olvidaron,
de mi forma de hombre errante,
y, con mi forma olvidada,
oía hablar a los árboles.

Me retardé hasta la estrella.
En vuelo de luz suave,
fui saliéndome a la orilla,
con la luna ya en el aire.

Cuando yo ya me salía,
vi a los árboles mirarme.
Se daban cuenta de todo
y me apenaba dejarles.

Y yo los oía hablar,
entre el nublado de nácares,
con blando rumor, de mí.
Y ¿cómo desengañarles?

¿Cómo decirles que no,
que yo era sólo el pasante,
que no me hablaran a mí?
No quería traicionarles.

Y ya muy tarde, ayer tarde,
oí hablarme a los árboles.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:24 am    Asunto:   Responder citando







¡Cállate, por Dios, que tú
no vas a saber decírmelo!
¡Deja: que abran todos mis
sueños y todos mis lirios!

Mi corazón oye bien
la letra de tu cariño...
El agua lo va temblando,
entre las flores del río;
lo va soñando la niebla,
lo están cantando los pinos
-y la luna rosa- y el
corazón de tu molino...

¡No apagues, por Dios, la llama
que arde dentro de mí mismo!
¡Cállate, por Dios, que tú
no vas a saber decírmelo!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:25 am    Asunto:   Responder citando







Cuando, dormida tú, me echo en tu alma
y escucho, con mi oído
en tu pecho desnudo,
tu corazón tranquilo, me parece
que, en su latir hondo, sorprendo
el secreto del centro
del mundo. Me parece
que legiones de ángeles,
en caballos celestes
-como cuando, en la alta
noche escuchamos, sin aliento
y el oído en la tierra,
trotes distantes que no llegan nunca-,
que legiones de ángeles,
vienen por ti, de lejos
-como los Reyes Magos
al nacimiento eterno
de nuestro amor-,
vienen por ti, de lejos,
a traerme, en tu ensueño,
el secreto del centro
del cielo.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:26 am    Asunto:   Responder citando







De tu lecho alumbrado de luna me venían
no sé qué olores tristes de deshojadas flores;
heridas por la luna, las arañas reían
ligeras sonatinas de lívidos colores...

Se iba por los espejos la hora amarillenta...
frente al balcón abierto, entre la madrugada,
tras la suave colina verdosa y soñolienta,
se ponía la luna, grande, triste, dorada...

La brisa era infinita. Tú dormías, desnuda...
tus piernas se enlazaban en cándido reposo,
y tu mano de seda, celeste, ciega, muda,
tapaba, sin tocarlo, tu sexo tenebroso.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:29 am    Asunto:   Responder citando







El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.

Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico
que, como en los senderos, sin cesar se renueva...

Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:32 am    Asunto:   Responder citando







La fuente aleja su cantata.
Despiertan todos los caminos...
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué limpio estás entre los pinos!

Viento del Sur, ¿vienes sonoro
de soles? Ciegan los caminos...
Mar de la siesta, mar de oro,
¡qué alegre estás sobre los pinos!

Dice el verdón no sé qué cosa...
Mi alma se va por los caminos...
Mar de la tarde, mar de rosa,
¡qué dulce estás entre los pinos!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:33 am    Asunto:   Responder citando







No recordar nada...
Que me hunda la noche callada,
como una bandada
blanda y acabada.
(Que no quede nada...
Que pase la mujer amada
por una dejada
estancia soñada)
No desear nada...
Perderse en la idea sagrada,
como una dorada
sombra en la alborada.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:34 am    Asunto:   Responder citando







¡Esperar! ¡Esperar! Mientras, el cielo
cuelga nubes de oro a las lluviosas;
las espigas suceden a las rosas;
las hojas secas a la espiga; el yelo

sepulta la hoja seca; en largo duelo,
despide el ruiseñor las amorosas
noches; y las volubles mariposas
doblan en el caliente sol su vuelo.

Ahora, a la candela campesina,
la lenta cuna de mis sueños mecen
los vientos del octubre colorado...

La carne se me torna más divina,
viejas, las ilusiones, encanecen,
y lo que espero ¡ay! es mi pasado.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:37 am    Asunto:   Responder citando







Estoy triste, y mis ojos no lloran...

Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y nuviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:41 am    Asunto:   Responder citando







Vino primero pura,
vestida de inocencia;
y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes;
y la fui odiando sin saberlo.

Llegó a ser una reina
fastuosa de tesoros...
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

Más se fue desnudando
y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica
y apareció desnuda toda.
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:42 am    Asunto:   Responder citando







Va cayendo la noche: La bruma
ha bajado a los montes el cielo:
Una lluvia menuda y monótona
humedece los árboles secos.
El rumor de sus gotas penetra
hasta el fondo sagrado del pecho,
donde el alma, dulcísima, esconde
su perfume de amor y recuerdos.
¡Cómo cae la bruma en en alma!
¡Qué tristeza de vagos misterios
en sus nieblas heladas esconden
esas tardes sin sol ni luceros!
En las tardes de rosas y brisas
los dolores se olvidan, riendo,
y las penas glaciales se ocultan
tras los ojos radiantes de fuego.
Cuando el frío desciende a la tierra,
inundando las frentes de invierno,
se reflejan las almas marchitas
a través de los pálidos cuerpos.
Y hay un algo de pena insondable
en los ojos sin lumbre del cielo,
y las largas miradas se pierden
en la nada sin fe de los sueños.
La nostalgia, tristísima, arroja
en las almas su amargo silencio,
Y los niños se duermen soñando
con ladrones y lobos hambrientos.
Los jardines se mueren de frío;
en sus largos caminos desiertos
no hay rosales cubiertos de rosas,
no hay sonrisas, suspiros ni besos.
¡Como cae la bruma en el alma
perfumada de amor y recuerdos!
¡Cuantas almas se van de la vida
estas tardes sin sol ni luceros!


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:45 am    Asunto:   Responder citando







Le he puesto una rosa fresca
a la flauta melancólica;
cuando cante, cantará
con música y con aroma.

Tendrá una voz de mujer,
vacilante, arrolladora,
plata con llanto y sonrisa,
miel de mirada y de boca.

-Y será cual si unos finos
dedos jugasen con sombra
por los leves agujeros
de la caña melodiosa-.

¡Tonada que no sé yo,
oída una tarde en la fronda;
tonada que fui a coger
y que huía entre las hojas.

Para ver si no se iba,
la engañé con una rosa:
cuando llore, llorará
con música y con aroma.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:46 am    Asunto:   Responder citando







Lejos tú, lejos de ti,
yo, más cerca del mío;
afuera tú, hacia la tierra,
yo hacia adentro, al infinito.

Los soles que tu verás,
serán los soles ya vistos;
yo veré los soles nuevos
que sólo enciende el espíritu.

Nuestros rostros, al volverse
a hallar, no dirán lo mismo.
Tu olvido estará en tus ojos,
en mi corazón mi olvido.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:47 am    Asunto:   Responder citando







Los caminos de la tarde
se hacen uno, con la noche.
Por él he de ir a ti.
amor que tanto te escondes.

Por él he de ir a ti,
como la luz de los montes,
como la brisa del mar,
como el olor de las flores.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:51 am    Asunto:   Responder citando







¡Ay tus manos cargadas de rosas! Son más puras
tus manos que las rosas. Y entre las hojas blancas,
surgen lo mismo que pedazos de luceros,
que alas de mariposas albas, que sedas cándidas.

¿Se te cayeron de la luna? ¿Juguetearon
en una primavera celeste? ¿son del alma?
Tienen esplendor vago de lirios de otro mundo;
deslumbran lo que sueñan, refrescan lo que cantan.

Mi frente se serena, como un cielo de tarde,
cuando tú con tus manos entre sus nubes andas;
si las beso, la púrpura de brasa de mi boca
empalidece de su blancor de piedra de agua.

¡Tus manos entre sueños! Atraviesan, palomas
de fuego blanco, por mis pesadillas malas,
y, a la aurora me abren, como con luz de ti,
la claridad suave del oriente de plata.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:52 am    Asunto:   Responder citando







Los dos vamos nadando
-agua de flores o de hierro-
por nuestras dobles vidas.

-Yo, por la mía y por la tuya;
tú, por la tuya y por la mía-.

De pronto, tú te ahogas en tu ola,
yo en la mía; y, sumisas,
tu ola, sensitiva, me levanta,
te levanta la mía, pensativa.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:53 am    Asunto:   Responder citando







Vivo olvidada
de mi cuerpo.
Cuando miro la aurora,
confusamente lo recuerdo bello,
cual si estuviera
fuera de mí y muy lejos.

Mas cuando tú me coges
me lo siento
todo,
duro, suave, dibujado, lleno,
y gozo de él en ti y en mí,
contigo, descubierto, en su secreto.


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Alma Ragatzzi
Honoris Causa


<font color=#969696>Honoris Causa</font>


Registrado: 18 Nov 2007
Mensajes: 5448
Ubicación: En el abismo de un sueño imposible



MensajePublicado: Mie May 12, 2010 2:54 am    Asunto:   Responder citando







A tu abandono opongo la elevada
torre de mi divino pensamiento.
Subido a ella, el corazón sangriento
verá la mar, por él empurpurada.

Fabricaré en mi sombra la alborada,
mi lira guardaré del vano viento,
buscaré en mis entrañas mi sustento...
Mas, ¡ay!, ¿y si esta paz no fuera nada?

¡Nada, sí, nada, nada!... - O que cayera
mi corazón al agua, y de este modo
fuese el mundo un castillo hueco y frío...-


Juan Ramón Jiménez
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Poetas Célebres Todas las horas son GMT + 5 Horas
Ir a página 1, 2  Siguiente
Todas las horas son GMT + 5 Horas
Ir a página 1, 2  Siguiente
Página 1 de 2


 
Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro



Powered by phpBB © 2001, 2002 phpBB Group
mostrar

Crear foro | foros de Literatura & Poesía | | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo